martes, 19 de diciembre de 2017

PasadoFuturoPasado


Cómo se hace para que deje de doler. 
Ha pasado tan solo una semana y siento que ha sido una eternidad. 
Y falta tanto aún, tanto, tanto. Lo sé. 

Que doloroso se siente el tener un amor no correspondido. Un amor que cambió en unos meses porque me ausente físicamente al trabajar tanto por nosotros. 

Yo se que todo es para mejor y esa challa. Lo sé. Pero la forma y lo inesperado y definitivo es lo que me duele. Quede sin pareja pero igual sin una casa y sin hogar, algo que tú no entiendes porque es tu primera casa. 

Aún no entiendo como eso tan fuerte que nos habíamos prometido se derrumbo tan fácilmente 

Te odio,  te odio, te odio tanto por ilusionarme con palabras y promesas que se las llevo el viento. 

Yo no pedí nada de eso, tú lo querías y yo borracha de tu amor lo deseé. 

Y era tan feliz al llegar a mi casa y verte durmiendo tan bonito. Tener nuestro perro, nuestro espacio. Estaba extasiada de amor y reconocimiento hacia nosotros  que me consideraba tan afortunada porque tenía un compañero excepcional y maravilloso. 

Tanto me emborraché que empecé a desear la idea de la familia. Pensaba que en nuestro viaje, extasiados de placer  y ternura, y yo tomando valentía iba a invitarte a que tuviéramos un hijo juntos para crear un fruto de nuestro amor porque me sentía tan plena y segura que lo deseaba. Quería ser más feliz aún contigo. 

Habíamos cumplido un año y me sentía preparada para ser mamá junto a ti, y tener una familia contigo. 

Pero todo se acabo y eso duele. Mucho. No sabes cómo. No sabes, ni te lo imaginas y ni lo sientes. Nunca vas a entenderlo. 



Y lo peor es que aún te amo siempre. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario