lunes, 20 de agosto de 2018

Desahogo

A pesar que ya han pasado meses, más de medio año, para mí se siente como si fuera ayer que me dejaste. Que me fui. Que me abandonaste. Que me cambiaste.Y lo peor de todo, que me traicionaste.

Este fin de semana ha vuelto a recordarte. He vuelvo a llorar en silencio, de manera desconsolada y angustiada tu ausencia en mi vida a pesar que sé hace meses que tu verdadera razón fue ella.

Pensar que todo el amor y promesas que me escribías y recitabas eran débiles y vacías frente a la tentación de una nueva carne, un nuevo olor y sabor, terminó por destruir lo poco que quedaba de mí.

Confirmar que me cambiaste por una mujer nueva, más encima tu colega, me hizo añicos. Aún no entiendo como todo lo que hicimos no valió de nada, no lo apreciaste. Como fuiste tan básico para caer en la tentación común.

Saber que es tu compañera de trabajo me dan nauseas, pero por mi, como soy tan insuficiente y pobre que no pude retener a un hombre de años a mi lado.

Lo peor es que yo lo soñé antes que terminaras conmigo. Soñé que estabas encamado con ella en el hogar que tuvimos.

Que terrible pensar que si lo hiciste, que si coqueteabas con ella, que conversabas con ella, que te comunicabas con ella, que la veías, que la tocabas, que la deseabas mientras yo estaba al lado tuyo me carcome día a día.

Soy una pobre miserable, desdichada, traicionada, herida, dañada y averiada. No soy suficiente para nadie. Y por fin lo comprendo. Por algo, en todas mis relaciones mis parejas me han engañado. 

Ni siquiera merecí la honestidad de tu partida porque me mentiste hasta el final y me da una lástima por mí. 

Pensar que ahora cuando te recuerdo siento una sensación de rabia, de dolor, de traición, me mata. 

No te puedo recordar como algo que no funcionó, sino como un traidor y mentiroso hasta el final. Montando un show de crisis existencial a todo el mundo para poder tapar tu deseo por ella. 

Lisiaste irreversiblemente mis emociones para siempre. No por el hecho que te hayas ido a otros brazos, sino, porque no tuviste la decencia de terminar esta historia sinceramente como siempre fue mi amor devoto por ti.

Era una mínima demostración de respeto a lo que tuvimos, pero ni eso tuve.

No tuve nada. Nunca tuve nada. Nunca construí, ni construimos nada. Fui una ingenua. una enamorada, una idiota, una engañada, una mujer utilizada hasta que tu libido se aburrió y me desechaste.

Dañaste mi amor a la vida. Dañaste mi amor propio. Dañaste mi creer en el amor. Ya no creo en nada, ni en nadie. Y nadie lo comprende, porque nadie nunca va a entender como me embaucaste con el futuro, provocando que mi luz se apagará.

Como volver a ser yo, si tú lo destruiste, con tus actos, con tus mentiras y tu poca honestidad. Nunca lo vas a entender porque nunca haz amado como yo, y haz tenido la dicha de no conocer este tipo de traición. Que afortunado.

domingo, 19 de agosto de 2018

Lobo disfrazado de oveja

He llegado hasta el fin 
con los brazos cansados
sentir y luego saber que siempre fue otra
Tantas veces te vi
Simulando un olvido
tanta crueldad y mentira hasta el final
Y eso paso.

Me embriague hasta el vacío
Con tu miel venenosa
tantas falsos por siempre, tantas promesas vacías
Fuiste mío
nunca, nunca te fui suficiente
y el hastío
nos llevo al desengaño
tu engaño, conmigo al lado
y eso paso
quizás desde cuando


Fue
que me mentiste en mi cara
Y fue
que eres un mentiroso
y fue
que nunca me respetaste


Suaves telas sobre el piso
Una parte de la euforia
hacerme sentir culpable y responsable del quiebre
Y lo más resbaladizo
Es creernos sin memoria
que yo no me iba a dar cuenta
Y eso paso
que me traicionaste y dañaste para siempre

Fue
tu cobardia
Y fue
tu ausencia de honestidad
Y fue
tu deseo de ella antes que el amor de años
            
              *
Abusaste y jugaste con mi amor
maldigo el día que entraste a mi vida
me arrepiento de haberte perdonado
fue el peor error de mi vida